Un Netanyahu victorioso comienza a pactar para formar Gobierno

ISRAEL. —Benjamín Netanyahu, aupado por su triunfo en los comicios y rozando la mayoría parlamentaria para formar Ejecutivo, trabaja con sus socios para buscar el apoyo necesario con el cual pueda romper el bloqueo político, y permanecer en el poder mientras afronta acusaciones de corrupción en su contra.

Tras escrutarse más del 92 % de los votos en Israel, su partido, el Likud, obtiene una clara victoria sobre la alianza centrista Azul y Blanco de Beny Gantz, y confía en volver a gobernar.

La última actualización de resultados otorga al Likud 36 de los 120 escaños de la Knéset (Parlamento), pero que sumados a los de sus socios ultraderechistas y ultraortodoxos alcanzan los 59, tan solo dos por debajo de la mayoría necesaria para gobernar.

Netanyahu y sus aliados se mostraron confiados en poder obtener el apoyo necesario con rapidez, pero el entusiasmo inicial se redujo a lo largo de la jornada, después de que los partidos opositores descartaran una vez más cualquier pacto con el bloque liderado por el actual mandatario.

Con un 90% del voto escrutado, Netanyahu gana con soltura las elecciones
Azul y Blanco, y reiteró su posición de no formar un Gobierno de unidad mientras pesen sobre él acusaciones por tres diferentes casos de corrupción.

Además, antiguos colaboradores del primer ministro y ahora diputados electos de Azul y Blanco también rechazaron la posibilidad de brindar su apoyo al Likud tras ser señalados por la prensa como posibles tránsfugas.

Mientras negocia el apoyo para revalidarse en el cargo, Netanyahu deberá además hacer frente al juicio por corrupción en su contra, que está previsto que comience en solo dos semanas y que podría resultar un obstáculo para la formación del Ejecutivo.

Esto se debe a que el Tribual Supremo, que a principios de año consideró ‘prematuro’ pronunciarse sobre si un parlamentario acusado podía recibir el encargo de formar gabinete, podría posicionarse respecto al tema tras una petición presentada hoy por el Movimiento para un Gobierno de Calidad.

Más allá de la decisión que pueda tomar la corte, el presidente, Reuvén Rivlin, comenzará el próximo 10 de marzo las consultas con los partidos que obtuvieron representación en la Knéset para valorar a qué candidato encarga la tarea de crear Ejecutivo.

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