Protestas de Navidad en Chile

CHILE. —Ni la ola de calor que vive estos días la capital chilena ni las festividades navideñas han logrado minar el ánimo de los manifestantes, que acudieron hoy a su cita semanal en Plaza Italia, zona cero del estallido social, para seguir clamando contra la desigualdad y el Gobierno.

Desde que las protestas bajaron de intensidad hace varias semanas, los viernes se han establecido como el día preferido para marchar y cientos de personas se acercan cuando cae la tarde a esta rotonda que separa el centro de las zonas acomodadas y que los manifestantes han bautizado como ‘Plaza de la Dignidad’.

«Desde el 18 de octubre hasta hoy no hemos ganado nada, ninguna de las demandas que hemos exigido han sido resueltas. Lo único que han hecho es darnos calmantes, pero me pone muy contenta que la gente esté aquí pese al cansancio», apuntó por la manifestante Fernanda Víctor.

A primeras horas de la tarde, decenas de carabineros (Policía chilena) se desplegaron en la zona y varios camiones lanzaron chorros de agua contra las personas que se acercaban a la plaza, que fueron violentamente replegadas hacia los parques cercanos.

Un incendio se declaró además en el emblemático y cercano Cine Alameda que, según varios manifestantes, fue provocado por una bomba lacrimógena.

En un principio parecía que la concentración iba a ser disuelta, pero poco después llegaron en masa cientos de personas con pancartas y cacerolas y al grito de ‘El que no salte es paco (policía)’, ‘Chile despertó’ o ‘El pueblo unido jamás será vencido’.

«Es triste que estemos en un país donde no nos podamos expresar libremente, pero esta lucha es constante y ojalá que todo este llegue a puerto y podamos tener un Chile digno», indicó el profesor Sebastián Mery.

«La Constitución dice que la gente puede caminar libremente por la Alameda y Plaza Italia, que es el centro neurológico de Santiago. Al repriminirnos están violando nuestro derecho a manifestarnos», denunció otro joven que prefirió mantenerse en el anonimato.

La pasada semana, la plaza fue vallada, pero los manifestantes lograron saltar el cerco produciéndose graves enfrentamientos con los agentes y un joven fue brutalmente atropellado por un carro policial, lo que provocó encendidas críticas en la opinión pública.