Multimillonario busca amigos para que vivan con él en su mansión

AUSTRALIA. —Un multimillonario alemán de nombre Karl Reipen quiere irse a vivir a su mansión neocelandesa rodeada por 200 hectáreas de bosque. El espacio, al que su propietario describe como «el paraíso», no le falta de nada. Tiene incluso un río privado. No quiere disfrutar solo, busca amigos con los que pueda compartir un estilo de «vida campestre y cómodo».

Reipen hizo fortuna comercializando café en lata y, después de toda una vida involucrado en su negocio sueña con irse a vivir a la casa que lleva 10 años reformando a su gusto para que, tanto en la vivienda como en su entorno, pueda vivir el futuro que soñó. Las instalaciones son dignas de un resort de lujo. Ofrece desde vistas y acceso al mar a kayaks para desafiar las corrientes del río o caballos para galopar a placer.

La propiedad está valorada en 8,5 millones de dólares neozelandeses (más de 5 millones de euros al cambio actual). El empresario está a punto de alcanzar su edén soñado, pero le falta algo: amigos. Concretamente 10 personas afines a él, que busquen alejarse del mundanal ruido para crear una comunidad que conviva con la naturaleza, informó la prensa australiana.

El multimillionario puso el anuncio en la prensa local australiana y es riguroso a la hora de seleccionar a sus compañeros de vida, a los que promete no les faltará de nada: «Tienen que ser buenas personas», es la premisa fundamental. Los grandes medios internacionales se están haciendo eco de esta particular demanda.

Además de la mansión principal el empresario ha edificado otras dos casas aledañas en para quienes deseen vivir en pareja o necesiten más intimidad. También tiene un establo porque en su nuevo estilo de vida el arte ecuestre y la hípica ocupan un lugar prioritario, de hecho invita a sus nuevos amigos a que lleven a sus caballos.

La pesca, la agricultura, los deportes de montaña, el mar y la naturaleza serán las rutinas a las que se ofrece a sus amigos para disfrutar en comunidad en su día a día.

La propiedad está a hora y media de grandes núcleos de población en un terreno situado entre el mar de Tasmania y el mencionado río Awakino, del que ha tomado su nombre.

“Podrían vivir en casas de dos personas y compartir una elegante bodega para reuniones sociales y cenas. Si está interesado en vivir una vida con un grupo de personas interesantes, puede ser una vida nueva para usted», sentencia su anuncio, que continúa recordando que “se puede disfrutar de caminar, pescar, ir de compras, practicar kayak, observar aves, nadar u observar a animales”.

A %d blogueros les gusta esto: