20 de septiembre de 2021

¿Está usted de acuerdo que sus hijos e hijas reciban educación sexual integral en las escuelas?

¿Está usted de acuerdo que sus hijos e hijas reciban educación sexual integral en las escuelas?

Por: Carlos Miguel García Vivieca

Santo Domingo, República Dominicana. –

Hay una serie de cuestiones en torno a la Educación Sexual Integral que necesitan ser dialogados, debatidos, revisados. Hay mitos y falsedades, hay “verdades” que no se explican, hay dudas, inquietudes y mucho desconocimiento.

La República Dominicana hoy x hoy tiene tasas de embarazos en adolescentes muy preocupantes, según los datos del Servicio Nacional de Salud solo en 2019 se registraron 27,734 partos de adolescentes que representa el 23.5% del total de partos registrados en el país.

Nuestro país se ubica entre los cinco países de América Latina con mayor número de embarazos en adolescentes, con una tasa de natalidad en jóvenes de entre 15 y 19 años del 20,5 % en 2015, el mismo nivel registrado en años anteriores y podemos asegurar que en los años posteriores tomando en cuenta factores de ascinamientos, mayor pobreza y las cuarentenas.

La tasa de fecundidad de las adolescentes dominicanas es de 90 por cada mil, índice que prácticamente duplica el mundial, que es de 51 por cada mil, un 13 % entró en unión libre con un hombre antes de los 15 años, tasa que sube al 38,4 % si se amplía la franja de edad hasta los 18 años, mientras que un 61.4 % de nuestras niñas a estado embarazada alguna vez.

Muchos padres y educadores se oponen a la educación sexual por preocupaciones en cuanto a que el suministro de tal información alentará el comienzo de la actividad sexual denominado coitarca, y aumentará la frecuencia de los coitos.

Por el contrario los estudios indican que la enseñanza en realidad reduce la frecuencia de la actividad sexual, incrementando el uso de anticonceptivos y disminuye las tasas de coitos sin protección, embarazo y enfermedades de transmisión sexual.

los niños, las niñas tienen derecho a recibir información que les permita fortalecer su autonomía, su salud, su igualdad entre géneros. La ESI trabaja para construir una ciudadanía más plena, para defender los derechos de esos chicos y esas chicas. Para que sufran menos abusos, menos violencia, y tengan más recursos para la vida.

Somos nosotros los adultos los responsables de entregar a nuestros jóvenes las herramientas de conocimiento necesarias para que tengan una vida plena, feliz y sin trastornos que les condenen a vivir con obstáculos tan fuertes que generen en ellos limitaciones que van desde su calidad de vida hasta el logro de sus sueños.

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