EE.UU. —Estados Unidos ha entrado en una «nueva fase» de la pandemia de coronavirus, advirtió una experta de primer nivel, mientras los casos aumentan tanto en áreas urbanas como rurales.

«Está extraordinariamente extendido», dijo la doctora Deborah Birx, coordinadora de respuesta al coronavirus de la Casa Blanca.

Hasta ahora, más de 4,6 millones de estadounidenses han sido infectados y al menos 154.859 han muerto, según datos de la Universidad Johns Hopkins. Y se prevé que el número de fallecidos en el país alcance al menos 173.000 para el 22 de agosto, según un nuevo pronóstico compuesto de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés).

Para combatir la propagación desenfrenada del virus, funcionarios de salud han trabajado con los líderes estatales para ofrecer respuestas personalizadas para combatir el brote en cada comunidad, dijo Birx, quien agregó que algunos esfuerzos de mitigación han comenzado a mostrar resultados positivos.

«Pero quiero ser muy clara», dijo, «lo que estamos viendo hoy es diferente de marzo y abril. Está extraordinariamente extendido. Entonces, todos los que viven en un área rural, no son inmunes ni están protegidos contra este virus y es por eso que seguimos diciendo, sin importar dónde vivan en Estados Unidos: necesitan usar mascarilla y practicar distancia social».

Las recomendaciones de los funcionarios de salud han seguido siendo las mismas durante meses; sin embargo, a pesar de la continua escalada en los casos de coronavirus, algunos estadounidenses siguen optando por asistir a grandes reuniones sociales y se niegan a cubrirse la cara.

Debe haber medidas más estrictas y, en algunas comunidades, otra ronda de órdenes de confinamiento, dijo el Dr. James Phillips, médico y profesor asistente en el Hospital de la Universidad George Washington.

«Me preocupa que la complacencia que hemos visto con el coronavirus ha llevado a estas reuniones masivas y a un desacuerdo general con la ciencia», dijo. «Las personas no usan mascarillas, no se distancian».

Al menos 30 estados han pausado sus planes de reapertura o han impuesto nuevas restricciones para combatir un aumento en los casos, y al menos 39 estados tienen algún tipo de orden para usar mascarilla. Pero los esfuerzos para frenar la propagación se producen cuando algunas partes del país se están preparando para dar la bienvenida a los estudiantes a las escuelas y los campus universitarios.

«Lo que me preocupa principalmente es el hecho de que no hemos controlado este virus de manera seria, estamos viendo aumentos en muchos estados y ahora estamos hablando de reabrir escuelas y universidades en medio de lo que creo que agravará nuestro problema significativamente», dijo Phillips.

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